Nissan un pecado nacional

Cuando me enteré de la noticia del cierre de la planta de Nissan y vi las reacciones de las personas en Twitter y Facebook que imputaban ese cierre a la política de izquierdas de este gobierno y a los problemas del Proces me enfade mucho.

Me enfade porque esta claro que no estamos entendiendo lo que nos esta pasando y que estamos dejando que la política que tiene mucho que ver en las decisiones empresariales pero no el 100% se ha convertido en arma arrojadiza sin pensar el daño reputacional que esta generando.

Seamos sinceros España no es atractiva para los mercados internacionales. Lo que en los años 70 supuso un boom de la industrialización en nuestro país por el coste de la mano de obra ahora no lo es. Y si sumamos esa falta de atractivo a la inseguridad jurídica de un parlamento en minoría que cada cierto tiempo tiene que ir a las urnas por falta de apoyo no ayuda.

Pero el principal problema y la principal razón de que empresas como Nissan se vaya ( y no sera la única) trasciende más allá del signo político del inquilino de la Moncloa. El principal problema es que España es la educación.

Nuestro país no esta preparado el futuro, no tiene dentro de sus objetivos preparar a las generaciones venideras en capacidades y herramientas que son necesarias para abordar la revolución digital y tecnológica que antes estaba ahí pero que ahora es imprescindible para el desarrollo de un país.

Nuestra educación no ha cambiado prácticamente nada desde los años 70, el sistema tanto de la educación básica, como de la universitaria es el mismo, las personas no salen con conocimientos prácticos de las materias que estudian y se limitan a rellenar un expediente que luego tendrán que rellenar esas carencias en su vida profesional si lo estiman oportuno.

Hemos podido comprobar que la educación no estaba preparada para la digitalización y la distancia PORQUE NADIE había establecido un plan, ni se habían puesto los medios.

Las empresas automovilísticas, ya no son solo eso, ahora un coche no solo depende del motor, sino que la parte tecnológica es casi igualmente importante y necesita no solo de personal altamente cualificado que se encargue, sino de un ambiente empresarial que tenga como objetivo principal una cultura tecnológica y de innovación que debe fomentar el gobierno ya sea de izquierdas o de derechas y por el momento nuestro país NO LO TIENE.

NO MATEMOS LA CUNA DE LA INNOVACIÓN EN ESPAÑA

Por otra parte, debemos entender de la innovación, la tecnología nunca JAMAS debe estar a las ordenes de la política.

En España le pese al que le pese existen 3 polos de innovación Barcelona, Madrid y Valencia y en este orden de importancia.

Barcelona

Barcelona con mucho empeño ha conseguido convertirse en nuestro baluarte tecnológico y nos lo estamos cargando con problemas y prejuicios políticos.

Puede que no queramos reconocerlo puede que haya oposición a mis palabra pero sin la cultura tecnológica y de innovación que tiene Barcelona, nuestro país tendrá muy difícil competir en un mundo digital.

Los problemas políticos tienen y deben separarse del progreso porque le hacen un flaco favor a nuestro futuro.

Desde hace 20 años hemos ido abonando dos caminos muy diferentes el empresarial con esfuerzo y tesón muchos emprendedores han conseguido abrir sus empresas tecnológicas en la cuna de la innovación, y por otro el político con un ambiente de crispación, de enfrentamiento de desafíos insalvables que nos han hecho dividirnos y distanciarnos.

Quiero acabar esta pequeña reflexión con las palabras que me dijo mi primer jefe «En los negocios no cabe la política y la ideología, lo que cabe es un buen producto y servicio que satisfaga las necesidades de cualquier cliente»

Yo por mi parte, seguiré admirando esa cultura de innovación y tecnología, la valentía de los emprendedores que miran al futuro sin miedo con la curiosidad y la osadía hablen español o parlen en català